Expectativas salariales, desarrollo profesional, mejor clima laboral, dar un vuelco profesional, emprender su propio negocio, etc., son solo algunas de las razones que puede tener un profesional para cambiarse de trabajo. Sin embargo, éstas no siempre están tan claras y el paso no resulta tan fácil de dar. Los expertos recomiendan detenerse a evaluar los pros y contras, para que el cambio de trabajo sea una buena decisión de la cual no nos arrepintamos en poco tiempo.
Un proceso de reclutamiento y selección en toda empresa es complejo, y más para quien está entre los candidatos. Muchos desean o creen ser el perfil ideal para el cargo. No obstante, a veces los nervios o la inexperiencia juegan en contra, llevándolos a cometer errores que podrían evitarse. Por ello, los expertos consideran algunas recomendaciones para poder conquistar al headhunter de hoy.
Pese a que legalmente las empresas no están obligadas a pagar un finiquito ante la renuncia voluntaria de sus empleados, negociar la salida desde un puesto de trabajo, obteniendo una compensación monetaria por ello, se está convirtiendo una alternativa cada vez más viable para los profesionales.
Socialmente existen muy pocos incentivos para seguir estudios ligados al arte y la cultura. "Los profesionales de las áreas artísticas son mal remunerados", "será un desafío insertarse en el mundo laboral", "es una carrera para idealistas", son solo algunos de los cuestionamientos que deben enfrentar quienes se deciden por esta área.
Bien lo dice la frase "más rentable es conservar a un cliente que captar a uno nuevo". No obstante, algunas marcas en sus planes comerciales aún no consideran lo que se denomina CRM (Customer Relationship Management, por sus siglas en inglés) o fidelización de clientes. Pese a que esto está empezando a cambiar paulatinamente, aún es necesaria cierta toma de conciencia al respecto.