La ciudad del futuro se perfila como una urbe viva e inteligente, poblada de construcciones amigables con el medio ambiente y barrios ecológicos. Y ojo: no es ciencia ficción. En Europa, cerca de mil municipios forman parte de Energie-Cités, una red que promueve el uso de energías sustentables, mientras en América Latina comienzan a aparecer los primeros "edificios verdes". Acto seguido, muchas universidades europeas comenzaron a dictar maestrías en urbanismo, desde donde intentan aportar soluciones de largo aliento.