New BNamericas reports:IT Spending in Latinamerica 2009|The Vein to follow, HR Mining Study
Aunque hasta fines del 2008 Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, negaba rotundamente la existencia de la crisis, hoy él mismo la califica como la mayor debacle de la historia. Y no solo eso. También se transformó en una de las voces que aboga con más fuerza por la necesidad de mejorar la supervisión financiera para evitar otra catástrofe similar.
En plena crisis, los posgrados en finanzas experimentaron un aumento en la cantidad de interesados por estos cursos. Pero ahora que todos los sectores se enfocan en la recuperación, ¿cómo se adaptan las maestrías en finanzas? Afortunadamente, todo indica que América Latina va por buen camino.
Tal como en Europa y Estados Unidos, desde México hasta Chile las escuelas de negocios han asumido el importante rol que juegan en el escenario económico global. Y tienen muy claro que la recuperación económica depende primordialmente de la efectividad del sector financiero, ya que éste es el canalizador de recursos hacia las empresas. "Mientras más preparados estén los ejecutivos del sector financiero, mayor será su capacidad para la toma de decisiones en condiciones adversas", afirma Jorge Fregoso, director de la Maestría en Banca y Mercados Financieros que dicta la Universidad Anáhuac del Norte, en México.
Por su parte, Roberto Darrigrandi, director del Magíster en Finanzas Aplicadas (MFA) que imparte la chilena Universidad del Desarrollo (UDD), considera que las maestrías son clave para enfrentar la época en que vivimos. "No es ningún secreto decir que el conocimiento va quedando obsoleto muy rápido, en especial en el ámbito financiero", asegura.
Para Darrigrandi, la combinación en simple: mientras las empresas se están adaptando a la nueva realidad para sumarse a la recuperación, el mundo académico está analizando el escenario, buscando cómo generar conocimiento a partir de los errores y aciertos. "Esto pasa, por ejemplo, con la integración del tema de las regulaciones de la banca a los programas de formación".
Jorge Fregoso, de la Anáhuac, está de acuerdo. "Hoy debemos estudiar la parte legal tanto de la banca como de la operación bursátil, y analizar el componente fiscal de los diversos productos financieros y sus consecuencias", comenta el académico, quien destaca además la incorporación de nuevas materias post-crisis en su programa de Finanzas.
Como resultado de la adaptación, precisa Fregoso, se hace mucho énfasis en el análisis tanto de los riesgos como de los productos derivados que detonaron la crisis. "Además, se ven los efectos de un balance débil en los bancos y cómo afecta una baja capitalización a la salud de los intermediarios", dice. "Adicionalmente, en otras materias vemos nuevos instrumentos y diferentes metodologías de operación de productos en captación y colocación".
Conviene recordar que en la maestría de la Anáhuac mantienen un sistema donde incorporan en cada generación los nuevos conceptos que se revisan, las metodologías vigentes para detectar fraudes y sobre todo el estricto control que llevan los auditores cuando inspeccionan las diferentes áreas y operaciones.
Pero los cambios no se quedan ahí. En Chile, Darrigrandi asegura que "existe un mayor énfasis en temas de gobiernos corporativos y del impacto de la nueva regulación financiera global sobre los negocios". Además, agrega que el MFA que imparten en la UDD cuenta con un curso electivo que realizan en el New York Institute of Finance de Estados Unidos, cuyo tópico cambia cada año en función de las nuevas temáticas que aparecen.
En todo caso, el mexicano Jorge Fregoso considera que aún es poco lo que se ha hecho en el sector bancario como respuesta a la crisis, por lo que aún hay mucho trabajo por realizar. "Sobre las modificaciones, son pocos los bancos que han hecho algún cambio de fondo. Simplemente han puesto algunos controles en áreas de riesgos y mayor atención en el origen de algunos tipos de créditos, pero para que haya un cambio de fondo deben garantizar que tienen a los ejecutivos mejor formados y más capaces para que en realidad puedan destacar del resto", recalca.
Darrigrandi concluye que el campo laboral para los ejecutivos con este tipo de maestrías en la coyuntura de la recuperación "claramente debería mejorar, porque se van a requerir profesionales con mejor y más sofisticada preparación".